
Dr. D. Sergio Cañete Hidalgo
Supervisor Coordinador Instalación Radiactiva UMA. Prof. Asociado dpto. Radiología y Medicina Física UMA
El gas radón es un cancerígeno laboral reconocido, silencioso y que puede encontrarse en niveles superiores a los establecidos en ambientes laborales. Su presencia afecta directamente a la evaluación de riesgos, a la planificación preventiva y al cumplimiento legal. Los SPRL deben asumir un papel activo porque el radón ya no es un riesgo ambiental opcional, sino un riesgo laboral regulado.
En la última década se ha producido un gran cambio normativo que supone un antes y un después respecto a la consideración del gas radón en la PRL. El Real Decreto 1029/2022 ha transformado la gestión del radón en los lugares de trabajo. Los cambios clave que afectan directamente a los SPRL incluyen: la obligación de evaluar el riesgo de radón en determinados centros, el establecimiento de un nivel de referencia de 300 Bq/m³, la identificación de municipios de actuación prioritaria, la exigencia de mediciones realizadas por laboratorios acreditados ENAC y la supervisión por parte del CSN y la Inspección de Trabajo. Este cambio normativo obliga a los SPRL a actualizar procedimientos, planificar campañas de medición, actualizar conocimientos para poder informar y formar a los trabajadores, documentar actuaciones entre otros aspectos.
Una ligera pincelada para poner de manifiesto la importancia del riesgo laboral que supone la exposición a alta concentración de radón y que lo convierte en un riesgo laboral relevante la encontramos en que, según informes de la Organización Mundial de la Salud, el radón es la segunda causa de cáncer de pulmón tras el tabaco. Sus descendientes sólidos emiten partículas alfa que dañan el ADN del epitelio pulmonar. La OMS y la IARC lo clasifican como carcinógeno del Grupo 1. Como conclusión es evidente que la exposición a concentraciones elevadas de radón, por ende, de sus descendientes, es un riesgo real, regulado y medible. El cambio normativo reciente obliga a los SPRL a liderar su evaluación y control, integrándolo en la gestión preventiva igual que cualquier otro riesgo higiénico. Gestionarlo adecuadamente mejora la seguridad, la salud pública y el cumplimiento legal.
Dr. D. Sergio Cañete Hidalgo
Supervisor Coordinador Instalación Radiactiva UMA. Prof. Asociado dpto. Radiología y Medicina Física UMA

